La luna puede ser en muchos casos una asesina de lo más efectiva, claro está dependiendo de lo que se quiera matar. En mi caso por ejemplo mato la poca esperanza que tenía en el futuro amoroso, ese que se imagina inmaculado y hasta rosa.
Hace poco me entere que un amor casi infantil había cometido un, digamos, hermoso error. Mi sorpresa fue tal que la respiración se me entrecorto , no por la indignación ni mucho menos por el arrepentimiento de haber acabado un relación primariosa, era más bien el hecho que la Luna había tenido razón , ella fue la única que cumplió la promesa de seguir siempre conmigo. Bueno este chico ya es papá y la luna ya confirmo que tiene una razón casi maternal.
Soy mujer, una mujer media rara, no me gusta hablar más de lo medido... no quiero comprar todo lo que se ponga en mi camino (ni siquiera el amor televisivo) y puede que sea muy distraída. Lo cierto es que en mi caso el sentimentalismo no viene por tradición cromosomatica ni mucho menos por la imposicion de una identificación sexual, sino mas bien por una adquisición de tantos errores que me hubiera gustado cometer. Es este sentimentalismo el que me obliga a mentirme a mí misma, es este sentimentalismo el que siempre le refuta a la Luna.
Quisiera decirle a la Luna cosas que la descuadren, que, quizás con un poco de suerte,} se rectifique en todos sus argumentos y me de la razón. Que el amor esta a mi lado y que tantas noches con ella mirándola a la cara han valido mi tiempo. Pero no, no y no. La luna siempre juega a ganar y si rara vez se equivoca tiene una nueva estrategia para volver a tener la razón.
Yo que les puedo decir, me estoy cansando de tanto amor enlatado tanto calor al aire, tanto romance mediático, tanta mierda con olor a promesas. Por eso es que la Luna se ha vuelto mi amiga y le hago caso cada vez que quiero. No es que meta mis palabras al refrigerador ni corrompa mi espíritu por nada, es simplemente el desgaste de tanto romance de uno.
Esta amiga mía, la luna, no pretendiente matar mas allá de lo propuesto por el amor. Mi amiga la luna es una pilla. No sabe que algún día algo en ella también morirá y por eso se asegura que todos mueran con su belleza.
se me hace un tanto fofo, pero quien puede culparte. Quizas sea menos a mas lo que describes , lo cierto es que el amor nos termina por descuartisar a todos.
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